Estos
son argumentos que esgrime el profesor Fernando Osorio, psicólogo
argentino, especialista en temas educacionales. El mismo dictó
un taller para docentes paraguayos sobre la manera de tratar
el tema internet en las aulas y el entorno familiar, organizado
por MC Emprendimientos.
“Hay que romper varios mitos sobre internet, la conducta
de un niño o de un adolescente no responde linealmente
al estímulo de la utilización de Red. Lo que modela
la conducta es el contexto familia y social, y en ese contexto,
positivo o negativo, el chico desarrolla su exploración
en internet”, explica el profesional y agrega que lo que
su familia, sus profesores, enseñan a un niño,
le servirá de filtro para situaciones adversas o poco
convenientes que puedan rozar en su proceso de formación.
“Por este motivo debemos insistir en la orientación,
en el acompañamiento de nuestros hijos y alumnos”,
enfatiza.
El
profesor Osorio despliega varios ejemplos de acciones para que
internet se convierta en un aliado de la educación y
el desarrollo y no en una caja de perversiones o en un elemento
de adicción y evasión.
“Internet
tiene recursos fabulosos para miles de acciones, pero debemos
enseñar a utilizarlos en forma equilibrada. Es cierto
que puede ser peligroso, por la exposición que conlleva,
pero por eso debe estar bajo supervisión siempre. Por
otro lado, debe evitarse que los niños y jóvenes
adquieran una costumbre de evasión y adicción,
aunque los niños no tengan otra cosa que hacer, se deben
establecer tiempos de uso para no crear pequeños adictos
y evasores de la realidad”, explica. Apunta luego que
los chicos pueden acostumbrarse a una “vida virtual”
y no ser capaces de relacionarse con el entorno directo.
A
los profesores, recomienda “saltarse” de los planes
establecidos y sugerir a los chicos que preparen clases, ponencias
sobre sus temas favoritos, en base a lo que investiguen en internet.
“¿Les gusta los cómics japoneses?, bueno,
que investiguen sobre eso. ¿Quieren investigar sobre
páginas pornográficas? Aquí decirles claramente
que esos contenidos están vedados porque perturban su
formación y no corresponde a su edad”, explica.
Agrega que las páginas que el niño abre con frecuencia,
por iniciativa propia, también pueden servir de “espejo”
para saber qué ocurre con su interior.
Para
un mejor manejo de situaciones, el psicólogo argentino
recomienda el establecimiento de un código de uso familiar.
“No debemos temer a prohibir cuando esto se orienta a
la educación y al bienestar. En nuestro código
vemos que la computadora será de uso familiar colectivo.
No es conveniente colocar una máquina en el cuarto de
un niño o adolescente”. Con respecto a la intimidad,
refiere que por cuestiones de seguridad, la misma no contempla
el uso de internet. “Y por supuesto, queda prohibido citarse
con alguien que solo se conoce por chat , además de comprar
cualquier cosa on line”.
Fuente:
Diario La Nación - Paraguay
http://www.lanacion.com.py/noticias.php?not=191445
23/06/2008